Qué hacer si se rompe una llave dentro de la cerradura

Puede darse el caso de que una llave esté ya deteriorada por el uso a lo largo de bastantes años o esté en condiciones de riesgo para la propia cerradura. Y es que aunque las llaves pueden romperse en cualquier momento a causa de un infortunio, las más viejas tendrán más probabilidades de originar problemas. En este punto, tendremos que tener muy claro qué hacer si se rompe una llave dentro de la propia cerradura.

Lo primero que habrá que ver es si la puerta está cerrada. Este caso será más complicado, ya que las dificultades técnicas para maniobrar serán mayores. Habrá habido suerte dentro de la desgracia si, como resultado de la rotura, una pequeña parte de la llave ha permanecido fuera de la cerradura, ya que sólo habría que echar mano de unos alicates y tratar de tirar para sacarla.

Si, con la puerta cerrada, ninguna pequeña zona de la llave ha quedado a la vista para poder tirar de ella, el escenario se pondrá más dificultoso. En esta situación habrá que recurrir a una pinzas para depilar (si la puerta se queda cerrada con nosotros en la calle, tendremos que ir a pedir las pinzas, los alicates y todas las demás herramientas que tengamos que usar a los vecinos). Por medio de habilidad y pericia habrá que tratar de pellizcar con las pinzas la llave y tirar luego de ella. Estos intentos pueden tardar un buen rato, ya que no es fácil maniobrar con unas pinzas; otra opción que tal vez podría resultar sería la de usar un imán fuerte, algo que no es fácil de tener siempre cerca.

También puede darse el caso de que la llave se rompa dentro de la cerradura de una puerta que está abierta. Esta situación será mucho más favorable a priori, pues la sencillez de las maniobras es mayor que si la puerta hubiera quedado cerrada. Si la llave quedó en posición vertical, lo más lógico sería pasar a meter otra llave por el lado contrario para intentar empujar y sacarla del interior. Si la técnica para que no da sus frutos después de intentarlo varias veces, se podría probar a aplicar aceites lubricantes como medida extraordinaria (en el día a día no deben ponerse lubricante sobre la cerradura, ya que cuentan con sustancias que producen incrustaciones perjudiciales).

Peor será si la llave no ha quedado colocada en una posición vertical, ya que esto será parecido a si hubiera quedado atascada. La mejor solución en este escenario será pasar a desmontar el bombín, vía más eficaz para lograr extraer la llave del orificio de la cerradura. No se trata de un procedimiento demasiado difícil ni complejo, por lo que el propio usuario de la cerradura puede afrontarlo sin mayores dificultades; bastará con retirar los tornillos y con quitar el bombín.

Una vez que hemos conseguido desmontar el propio bombín, la siguiente maniobra que tendremos que llevar a cabo será la de introducir un poco de aceite lubricante, a lo que habrá añadir después algo fino y alargado que entre por el orificio de la cerradura. Si esto no saliera bien, otra opción sería adquirir un nuevo bombín e instalarlo en la puerta.

En cualquier caso, cuando se rompa una llave dentro de una cerradura, sabemos que hay una serie de utensilios y de herramientas a las que podemos recurrir para corregir el entuerto. Sabemos que las pinzas y los alicates son la mejor opción si la llave se ha quebrado mientras se hallaba insertada en la cerradura y ha dejado una mínima porción sobresaliendo. Ello habría que combinarlo con una presión de la mano que nos queda libre sobre la perilla de la puerta; cuando el cerrojo se encuentre libre de presión será el momento de abrir o desbloquear la puerta.

Otra herramienta que no hemos citado aún y que puede ofrecer unos resultados del todo pragmáticos y prácticos es el destornillador. Podrá usarse en caso de que haya quedado ninguna porción de llave sobresaliendo lo necesario como para poder agarrarla con los alicates o las pinzas. El destornillador de pala podremos insertarlo en el orificio para presionar en el propio ojo de la cerradura. Lo siguiente será tirar del pomo de la puerta, de manera que se produzca la menor presión posible en el cerrojo. Luego habrá que girar el destornillador para maniobrar con la cerradura de un modo similar a si la llave hubiera quedado fijada al destornillador, para lograr desbloquearla o abrirla.

En cualquier caso, si nos sentimos con la capacidad, la preparación o el ánimo necesarios para conseguir quitar los restos de llave rota y para devolver la cerradura a su buen estado, lo mejor será ponerse en contacto con cerrajeros profesionales y cualificados, los cuales sabrán cómo intervenir de la manera más efectiva y menos traumática para el usuario.