AHORRA AL INSTALAR UNA CERRADURA NUEVA EN CASA

¿Cómo ahorrar al instalar una cerradura nueva en casa? Si te estás haciendo esta pregunta, y está claro que sí, ya que sino no habrías llegado hasta aquí, es porque tus cerraduras están anticuadas ya, tienen demasiados años, o simplemente estás pensando en poner una cerradura más segura en tu hogar. Y es que la seguridad de nuestra vivienda, nuestra zona privada de confort, nuestro hogar, es lo primero siempre. Debemos sentirnos seguros en nuestra casa, y para ello es imprescindible contar con un buen sistema de seguridad en nuestras puertas y ventanas exteriores.

Y esta es la primera pregunta que nos hacemos ¿Me saldrá muy caro?, contar con un profesional del sector de la cerrajería es siempre la primera opción que pasa por nuestra cabeza, la más acertada, la más segura, pero desde luego no la más barata, pues no solo hay que contar en este caso con el coste de las piezas a cambiar, sino que tendremos que pagar la mano de obra de este profesional, como es normal, los cerrajeros no trabajan por amor a la cerrajería, es su trabajo, su forma de ganarse la vida, y hay que pagar por sus servicios prestados.

Y entonces nos preguntamos ¿Hay otra opción que salga más económica? ¿Puedo cambiar las cerraduras de mi casa yo mismo? Puedes, claro que puedes, solo debes informarte un poco del procedimiento a realizar y seguir todos y cada uno de los pasos, te darás cuenta de que no es tan complicado, y además, de que no es algo que lleve mucho tiempo si somos un poco “manitas”, nadie nace sabiendo, pero todos podemos aprender y llegar a realizar un buen trabajo. Esta es la opción con la que conseguirás ahorrar al instalar una nueva cerradura en tu casa sin perjudicar la seguridad de la misma.

¿Cómo desmonto la cerradura? Puede parecer complicado, pero en realidad solo tienes que seguir unos pasos muy simples y fáciles. Lo primero que tenemos que hacer es conseguir las herramientas adecuadas, que en este caso, nos basta con un destornillador de estrella o plano, dependiendo de como sean los tornillos, y lo segundo, es protegernos todo lo posible, para evitar pequeñas lesiones, por lo que recomendaría utilizar unos guantes de trabajo, a ser posible. Una vez dicho esto, comenzamos con los pasos a seguir:

  1. Lo primero que tenemos que hacer es desmontar la manivela por el frontal de la puerta, y esto es muy fácil, solo tenemos que desmontar los tornillos con el destornillador. Una vez hecho esto, deberemos sujetar la puerta con una mano, y con la otra tirar de la manilla para afuera hasta que salga.
  2. Lo que vemos a continuación en la puerta es la cerradura, propiamente dicha, y más abajo el bombín, que es el que vamos a desmontar a continuación. Tenemos que trabajar ahora en el lateral de la puerta, quitamos el tornillo que corresponde al bombín, el que esté a la misma altura, y una vez desatornillado, el bombín queda libre para salir. Es posible que no seamos capaces de sacarlo directamente, y esto será porque lleva la leva cruzada (es una medida de seguridad), en ese caso, solo tenemos que meter la llave y girarla un poco antes de tirar hacia afuera, hasta que el bombín salga.
  3. Una vez que ya tenemos la manivela y el bombín fuera, solo nos queda la cerradura. Esta tiene dos tornillos o tira fondos, uno arriba y otro abajo por el lateral de la puerta, por lo que procederemos a desatornillarlos. Una vez quitados, sacaremos la cerradura por el lateral, la cual suele estar dura, por lo que puedes ayudarte para sacarla empujándola con los dedos o con el destornillador, a través de los agujeros que han dejado el manillar y el bombín en el frontal de la puerta. Una vez sacada la cerradura, el proceso ya está terminado.

¿Qué hago una vez desmontada la cerradura? Lo más apropiado es comprar una cerradura del mismo tamaño que la antigua, es decir, con las mismas medidas, para que no tengamos que modificar nada de la puerta, por lo que deberás medir bien tu cerradura, o directamente llevar las piezas a tu ferretería o tienda de confianza para comprarla lo más acorde posible, y dejarse asesorar por ellos, que son los profesionales.

Una vez adquirida nuestra nueva cerradura, solo tendremos que montarla, y como ya somos “profesionales” en desmontar cerraduras, no habrá ningún problema al hacerlo. Solo tenemos que seguir los pasos de antes pero al revés, es decir, comenzaremos por el final, introducimos la cerradura por el lateral, y atornillamos los tira fondos o tornillos, a continuación procedemos a colocar el bombín con la llave metida en el, teniendo en cuenta que la leva puede estar cruzada, por lo que habrá que ponerla recta y a atornillarlo, y por último, montaremos de nuevo la manivela.

TRUCOS PARA QUE TU CERRADURA DURE MUCHOS AÑOS

Si has llegado hasta aquí, es porque buscas una solución para tus cerraduras, esto está claro, y como no queremos decepcionarte, vamos a ofrecerte una serie de trucos para que tu cerradura dure muchos años, los máximos posibles, ¡qué no está la cosa para gastos innecesarios!, y menos por cosas simples y, sobre todo, con fácil mantenimiento como estas.

Las cerraduras de nuestras puertas y ventanas forman parte de nuestra vida cotidiana, continuamente estamos cerrando y abriendo cerraduras, ¿Te has parado a pensar en cuantas veces, en un solo día, abres y cierras cerraduras? No, ¿verdad?, párate a pensarlo tan solo un segundo, y te sorprenderás. Es un acto habitual que tenemos mecanizado, y completamente interiorizado, que realizamos sin darnos ninguna cuenta, tanto en nuestra casa, como en la oficina, en el portal, el coche, el garaje, o incluso cerraduras en ciertas estancias interiores de nuestras viviendas o lugar de trabajo. El uso de toda cerradura es un no parar, y esto hace que, inevitablemente, el mecanismo se resienta, se atasque, o definitivamente se estropee sin solución alguna.

Y algunos diréis: “mi problema no es ese, de hecho es todo lo contrario, mi problema es con cerraduras que no se usan habitualmente”, y ciertamente, tan perjudicial para el mantenimiento de una cerradura es el uso continuo y diario, como el “no uso” de una cerradura, los extremos nunca fueron buenos, como pasa en cualquier ámbito de la vida, no iba a ser distinto en este caso. Todos contamos con la existencia de ciertas cerraduras, que por una cosa u otra, no usamos regularmente, una segunda vivienda, por ejemplo, o la casa del pueblo, a la que solo vamos en vacaciones, y a ello se suma que es una cerradura del año de nuestros bisabuelos, por lo menos, y pide a gritos, además, jubilarse de una vez, aunque no estemos dispuestos a concederle ese privilegio, de momento, o mismamente, el apartamento de la playa, quién tenga la suerte de tener uno, que desgraciadamente no es mi caso. El caso es que se resienten de no usarlas, acaban llenas de polvo por dentro, se meten en su interior sustancias que van creando una película que no permite introducir la lleve, o te las encuentras congeladas por las altas temperaturas del lugar. Todo esto, unido a un no uso frecuente, acaba creándonos problemas a la hora de abrir y cerrar.

Sea cual sea tu caso, la solución es la misma para ambos, y vamos a intentar facilitarte esa solución, para que puedas contar, siempre, con todas tus cerraduras en el mejor estado posible y consigas tu principal objetivo, que tus cerraduras duren muchos, muchos años, antes de jubilarlas.

Y ahora viene lo importante, lo que nos interesa, por lo que ustedes han llegado hasta aquí, y por lo que yo estoy escribiendo esto para intentar, en la medida de lo posible, echaros una mano con vuestras cerraduras ¿Cuál es el truco para que nuestras cerraduras duren muchos años?, pues no hay más truco que un buen mantenimiento de las mismas, no hay trucos de magia, cierto, pero sí unos buenos consejos, fáciles y muy simples de llevar a cabo, que mantendrán nuestras cerraduras siempre en perfecto estado, y a esto, amigos, sí podemos llamarlos trucos, “trucos para mantener nuestras cerraduras”.

Vamos a comenzar con un truco de lo más casero, fácil, rápido y muy eficaz para empezar. Lo recomiendo como primera opción para un mantenimiento habitual, o cerraduras atascadas, cuyo problema, en principio, no es muy grave. Todos tenemos en casa siempre algún lápiz, pues bien, la mina del lápiz es rica en grafito (del cual hablaremos más adelante para soluciones a problemas más gordos), prueba a pintar los dientes de la llave con el lápiz, introdúcela en el bombín, y gírala, al hacer esto, la cerradura se lubricará, y es muy probable que vuelva a funcionar con normalidad.

Si esto no ha funcionado, puedes probar con parafina, es una sustancia utilizada para realizar velas artesanales, y la puedes adquirir fácilmente en cualquier farmacia. El procedimiento es el siguiente: introduce la llave en agua caliente, y a continuación en la parafina, introdúcela en el bombín, y gírala para intentar abrir y cerrar, igualmente la cerradura se lubricará, y solucionará el problema.

Si el problema es más grave, o tu cerradura necesita un mantenimiento más profesional, tendremos que recurrir a otro tipo de sustancias como el grafito, se trata de un lubricante sólido, de color gris, que podrá adquirir en cualquier tienda de artículos de ferretería, su envase viene preparado con un aplicador fácil de usar, y solo tendrá que introducirlo por la ranura para que llegue al interior. También contamos en el mercado con productos en aerosol específicos para este fin, solo debemos adquirir el que sea más compatible con nuestra cerradura, y lubricar con el su interior.

¡Mantén tu cerradura en buen estado, y durará muchos años!

 

 

 

 

Qué hacer si se rompe una llave dentro de la cerradura

Puede darse el caso de que una llave esté ya deteriorada por el uso a lo largo de bastantes años o esté en condiciones de riesgo para la propia cerradura. Y es que aunque las llaves pueden romperse en cualquier momento a causa de un infortunio, las más viejas tendrán más probabilidades de originar problemas. En este punto, tendremos que tener muy claro qué hacer si se rompe una llave dentro de la propia cerradura.

Lo primero que habrá que ver es si la puerta está cerrada. Este caso será más complicado, ya que las dificultades técnicas para maniobrar serán mayores. Habrá habido suerte dentro de la desgracia si, como resultado de la rotura, una pequeña parte de la llave ha permanecido fuera de la cerradura, ya que sólo habría que echar mano de unos alicates y tratar de tirar para sacarla.

Si, con la puerta cerrada, ninguna pequeña zona de la llave ha quedado a la vista para poder tirar de ella, el escenario se pondrá más dificultoso. En esta situación habrá que recurrir a una pinzas para depilar (si la puerta se queda cerrada con nosotros en la calle, tendremos que ir a pedir las pinzas, los alicates y todas las demás herramientas que tengamos que usar a los vecinos). Por medio de habilidad y pericia habrá que tratar de pellizcar con las pinzas la llave y tirar luego de ella. Estos intentos pueden tardar un buen rato, ya que no es fácil maniobrar con unas pinzas; otra opción que tal vez podría resultar sería la de usar un imán fuerte, algo que no es fácil de tener siempre cerca.

También puede darse el caso de que la llave se rompa dentro de la cerradura de una puerta que está abierta. Esta situación será mucho más favorable a priori, pues la sencillez de las maniobras es mayor que si la puerta hubiera quedado cerrada. Si la llave quedó en posición vertical, lo más lógico sería pasar a meter otra llave por el lado contrario para intentar empujar y sacarla del interior. Si la técnica para que no da sus frutos después de intentarlo varias veces, se podría probar a aplicar aceites lubricantes como medida extraordinaria (en el día a día no deben ponerse lubricante sobre la cerradura, ya que cuentan con sustancias que producen incrustaciones perjudiciales).

Peor será si la llave no ha quedado colocada en una posición vertical, ya que esto será parecido a si hubiera quedado atascada. La mejor solución en este escenario será pasar a desmontar el bombín, vía más eficaz para lograr extraer la llave del orificio de la cerradura. No se trata de un procedimiento demasiado difícil ni complejo, por lo que el propio usuario de la cerradura puede afrontarlo sin mayores dificultades; bastará con retirar los tornillos y con quitar el bombín.

Una vez que hemos conseguido desmontar el propio bombín, la siguiente maniobra que tendremos que llevar a cabo será la de introducir un poco de aceite lubricante, a lo que habrá añadir después algo fino y alargado que entre por el orificio de la cerradura. Si esto no saliera bien, otra opción sería adquirir un nuevo bombín e instalarlo en la puerta.

En cualquier caso, cuando se rompa una llave dentro de una cerradura, sabemos que hay una serie de utensilios y de herramientas a las que podemos recurrir para corregir el entuerto. Sabemos que las pinzas y los alicates son la mejor opción si la llave se ha quebrado mientras se hallaba insertada en la cerradura y ha dejado una mínima porción sobresaliendo. Ello habría que combinarlo con una presión de la mano que nos queda libre sobre la perilla de la puerta; cuando el cerrojo se encuentre libre de presión será el momento de abrir o desbloquear la puerta.

Otra herramienta que no hemos citado aún y que puede ofrecer unos resultados del todo pragmáticos y prácticos es el destornillador. Podrá usarse en caso de que haya quedado ninguna porción de llave sobresaliendo lo necesario como para poder agarrarla con los alicates o las pinzas. El destornillador de pala podremos insertarlo en el orificio para presionar en el propio ojo de la cerradura. Lo siguiente será tirar del pomo de la puerta, de manera que se produzca la menor presión posible en el cerrojo. Luego habrá que girar el destornillador para maniobrar con la cerradura de un modo similar a si la llave hubiera quedado fijada al destornillador, para lograr desbloquearla o abrirla.

En cualquier caso, si nos sentimos con la capacidad, la preparación o el ánimo necesarios para conseguir quitar los restos de llave rota y para devolver la cerradura a su buen estado, lo mejor será ponerse en contacto con cerrajeros profesionales y cualificados, los cuales sabrán cómo intervenir de la manera más efectiva y menos traumática para el usuario.